Al final también he sufrido más de lo esperado. Lo bueno de este sufrimiento es que mis peores jugadores, que hoy eran titulares, han jugado un porrón de minutos.
Ahora me tocan dos partidos seguidos fuera de casa complicados sin mi base, escolta y alero titulares que están lesionados. Una faena, ya que juego siempre correr y lanzar.